sábado, 15 de septiembre de 2012

Lucy Westenra, de Drácula


Dentro de Drácula, de Bram Stoker, un personaje muy importante es Lucy Westenra, aunque no llega a la mitad de la novela. Pero el hecho de que se convierte en la primera víctima en que el vampiro fija su rojiza mirada provoca que Van Helsing y compañía se decidan a ir tras a él con toda la intención de exterminarlo.
Lucy es una joven de buena familia y muy hermosa, también la mejor amiga de Mina Murray -después Harker-. De ella se enamoran tres jóvenes y nobles caballeros que curiosamente el mismo día le declaran su amor: el doctor John Seward, el tejano Quincey Morris y el aristócrata Lord Godalming. Ella se inclina por este último y los otros dos, lejos de sentirse ofendidos, se hacen sus amigos con las mejores intenciones.
Pero poco les dura la facilidad a Lucy y a Lord Godalming. Un extraño conde llega a Londres, proveniente de Transilvania, y la joven pronto empieza a padecer sonambulismo, a sufrir terribles pesadillas y a perder misteriosamente la sangre, sin mas herida que dos pequeños y al parecer insignificantes orificios  en el cuello.
John Seward se ocupa de examinarla, y al comprobar que el padecimiento de Lucy es por demás extraño solicita ayuda a su antiguo profesor y amigo, el holandés Van Helsing, experto precisamente en enfermedades raras. Van Helsing da muestras de entender qué le ocurre a Lucy, porque incluso trata de protegerla con flores de ajo, pero a nadie revela sus sospechas.
Junto con Seward  y los otros dos enamorados de Lucy, le hace cuatro transfusiones de sangre a la joven porque extrañamente el vital líquido le dura poco tiempo en el cuerpo. Sólo tienen que dejarla sola por la noche unas cuantas horas para que su cuerpo esté nuevamente vacío.
A pesar de los cuidados de Van Helsing, Lucy, después de mucho luchar por su vida, muere víctima de Drácula. Van Helsing aunque comprueba su muerte desconfía del cadáver. Sabe algo que se niega a revelar a los demás, y toma todas las precauciones que puede contra no se sabe qué.
Días después de que Lucy es sepultada, aparece en los diarios la noticia de unos niños que desaparecen por la noche y son encontrados al día siguiente vivos aún pero con muy poca sangre en las venas. Al leer la noticia Van Helsign comprende lo que ocurre y también que le ha llegado el momento de revelar a los demás lo que sabe.
El doctor reúne a los tres antiguos enamorados de Lucy y les revela que es una vampiresa por culpa de un monstruo ancestral que no es otro que el conde Drácula. Los escépticos se niegan a creerle a Van Helsing, pero él les da pruebas llevándolos al cementerio,  donde todos pueden ver en lo que Lucy se ha convertido.
Van Helsing también les revela que sabe cómo hacerla descansar en paz, aunque se trata de una tarea difícil y más aún para los que sentían afecto por ella, ya que es necesario clavarle una estaca en el corazón y decapitarla posteriormente.
Lord Godalming, el antiguo prometido de Lucy, es el encargado de llevar a cabo la primera parte de la tarea, y también la más difícil porque la ve morir realmente. Después es Van Helsing quien se encarga de la parte más sádica: separar la cabeza del cuerpo. Hecho esto último, según el holandés, Lucy podrá por fin descansar en paz.
Atacar a Lucy Westenra podría decirse que fue el peor error del conde Drácula, porque debido a ello Van Helsing lo descubre, recaba toda la información que puede sobre él y así consigue saber la forma de debilitarlo y posteriormente matarlo, desatándose una cacería que inicia en Londres y termina en Transilvania, en los dominios del propio Drácula.

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